“Se puso la capa para volar una, dos, tres veces y convertirse en el Superman de Boca”: la reseña de Lucas Beltramo sobre la actuación de Enner Valencia
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Abrir publicación original ↗El tricolor marcó tres goles con el Xeneize ante Racing, lo que lo condujo a las semifinales de la Copa Argentina.
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El goleador ecuatoriano Enner Valencia entró ayer a la historia de Boca Juniors, club al que llegó como refuerzo en agosto del año en curso, luego de una contundente actuación: marcó tres goles de cabeza y revirtió un resultado adverso de 0-2 para el Xeneize ante Racing. Así, el esmeraldeño, de 36 años, puso al conjunto azul y oro en las semifinales de la Copa Argentina.
El artillero, que luego del Mundial de Norteamérica 2026 anunció su retiro de la selección de Ecuador, entró al cambio en el minuto 56 del encuentro. Sustituyó a Alan Velasco y se convirtió en el héroe de la tarde. El público le pedía fotos; los hinchas invadieron incluso la cancha con ese fin.
La prensa local, que se había mostrado crítica por el rendimiento del tricolor (erró un penal ante Vélez Sarsfield en los octavos de la Copa Argentina), destacó la participación del apodado Superman y le dio la bienvenida a Argentina tras la actuación de ayer.
Lucas Beltramo, periodista de TyC Sports, recogió en una crónica publicada en dicho medio y en su cuenta en la plataforma X, antes Twitter, la importancia del triunfo de ayer así como los inicios de Enner Valencia en el balompié.
“Lo apodan Superman. Se ganó ese sobrenombre en México, durante su primer paso por el Pachuca, por su potencia física y su capacidad de salto al cabecear pese a sus 1,77 metros. Allí metió 18 goles en 25 partidos, nivel que lo llevó rápidamente al West Ham. Trece años después del nacimiento del apodo de superhéroe, Enner Remberto Valencia Lastra entró al Gigante silbando bajito como Clark Kent y a los 72 se puso la capa para volar una, dos, tres veces en solo tres minutos y así convertirse en el Superman de Boca, en una jornada que ya quedó en la historia del fútbol argentino”, señaló el comunicador.
Y continuó: “Si sabrá de remontadas el hombre de Ricaurte, Esmeraldas, un pueblo rural de Ecuador, que para comprarse su primer par de botines ordeñó vacas, cosechó y vendió limones, hasta que un cazatalentos lo vio y luego de un paso por el humilde Caribe Junior le llegó la oportunidad en las inferiores de Emelec, club que le ofreció una cama en su estadio ante la falta de dinero para alquilarse una habitación”.
Beltramo recordó que el debut de Valencia en primera división llegó a sus 20 años, de la mano de Jorge Sampaoli, cuando este dirigía al Bombillo.
“Y de a poco los goles se fueron multiplicando, como multiplicó los panes en el atardecer rosarino para hacer realidad un milagro en el que Boca, su incondicional hinchada (en las tribunas fue goleada) y su audaz DT nunca dejaron de tener fe. Porque el equipo de Arruabarrena consiguió en el último minuto lo que mereció desde el primero, tras ser claramente superior a un Racing que tuvo el 27 % de posesión y con poco había logrado mucho, pero cometió un pecado mortal: sentirse ganador antes del pitazo final”, relató el comunicador con relación al duelo de ayer.
El periodista destacó que los ingresos de Enner Valencia, Sebastián Villa (colombiano) y Carlos Palacios (chileno) sirvieron para sacar adelante un cotejo en el que Boca Juniors caía 2-0.
“El ecuatoriano fue Palermo, el colombiano tuvo destellos de Guillermo y el chileno tuvo cosas del chileno que fue a buscar Boca hace casi dos años. Conducido por el fútbol de Paredes (escribo esto de pie), el auxilio de Delgado, las criteriosas trepadas de Lozano y Blanco y la firmeza de Di Lollo-Herrera, el Xeneize emuló el 3-2 de Argentina a Egipto, hasta con bastante levantatribunas del 5 definitivo. Fue una épica noventosa la que se consumó, como la de aquella noche de Libertadores ante River: del 1-3 al 4-3 en 21 minutos”, reseñó Beltramo.
Y selló su relato aplaudiendo la paciencia del Xeneize para dar vuelta al resultado. “Párrafo aparte para la paciencia que tuvieron los de azul y oro para construir el empate a los 80 y el gol del triunfo a los 95 de 95: pases cortos, atracción de rivales, pases verticales, paredes con minúscula y mayúscula, centros precisos y Superman de 9. ¡Salud, Boca!”. (D)
